Movimiento (← →)
El mundo se mueve cuando empujás la cámara hacia la derecha. Quieto, nada te alcanza — salvo el phishing, que te busca igual.
Asunción · 2026 — La ciudad bajo ataque. La inteligencia artificial llegó a todos lados — incluso a quienes la usan para romper cosas. Grupos de black hats corrompieron los sistemas que mueven Asunción: semáforos, bancos, la red eléctrica. Vos sos parte de la respuesta: un hacker ético entrenado para correr por la red, esquivar el caos que dejaron y pelear de igual a igual con una IA aliada. Cada metro que corras es un metro de ciudad que se recupera.
Corré por la red esquivando malware y firewalls, y disparale a los black hats antes de que te alcancen. La velocidad no sube mucho — la dificultad sí. No hay niveles, solo tu récord.
🎓 El objetivo no es solo entretener: cada vez que "morís" te explicamos qué ataque te tocó y cómo protegerte de verdad en la vida real. Se aprende ciberseguridad jugando.
🖥️ Juego de navegador pensado para PC — se controla con teclado (↑ ↓ ← → y F). En el celular anda con los controles táctiles, pero la experiencia es mejor en computadora.
Es un runner estilo Mario: el mundo no avanza solo, avanza cuando vos avanzás. Parado, estás a salvo de casi todo.
El mundo se mueve cuando empujás la cámara hacia la derecha. Quieto, nada te alcanza — salvo el phishing, que te busca igual.
Esquivá malware, agujeros de seguridad (pits) y ráfagas de red.
Pasá por debajo de firewalls mal configurados y formaciones de botnet.
Bajá black hats, botnets y hooks de phishing antes de que te alcancen.
Code Laser, Firewall Shield, Overclock y Data Magnet — más el bonus Supertucano, una fase aérea completa.
Al morir, una pregunta real de ciberseguridad. Si acertás, seguís jugando con el mismo puntaje.
La dificultad sube con el tiempo, sin techo. No hay pantalla final — solo tu récord.
Cada ataque del juego representa una amenaza real de ciberseguridad. Esto es lo que significan de verdad.

Software creado para dañar o robar datos. Se cuela por adjuntos de mail, links falsos o software pirata. Protección real: antivirus actualizado, no abrir adjuntos de desconocidos, y mantener el sistema parcheado.

Un firewall filtra qué tráfico de red entra y sale, según reglas. Mal configurado, deja huecos igual de peligrosos que no tener ninguno. Protección real: cerrar puertos que no usás y auditar las reglas cada tanto.

Explota vulnerabilidades para beneficio propio — a diferencia de un "white hat", que las reporta para que se arreglen. Protección real: contraseñas únicas, 2FA en todo, y desconfiar de links/adjuntos inesperados.

Imita un sitio, banco o contacto real para robarte credenciales — llega por mail, SMS o WhatsApp con urgencia falsa ("tu cuenta será bloqueada"). Protección real: revisar el remitente y la URL real antes de hacer clic, y nunca ingresar contraseñas desde un link que llegó por mensaje.
Código que abusa de una falla para ejecutar algo no autorizado. Protección real: nunca confiar en datos externos sin sanitizar, y parchear apenas sale la actualización.
Un "gap" de seguridad conocido y sin corregir — la puerta más común de entrada en incidentes reales. Protección real: actualizaciones automáticas y auditorías periódicas.
Dispositivos infectados controlados a distancia, usados para ataques masivos (DDoS) o robar datos. Protección real: cambiar contraseñas por defecto en routers/IoT y mantenerlos actualizados.
Inunda un servidor con tráfico falso hasta tumbarlo. En el juego: cuando se activa tenés 3 segundos para dispararle antes de que caigan "todos los sistemas" — no te mata, pero perdés todo el puntaje. Protección real: rate limiting y servicios anti-DDoS como Cloudflare.
Prueba UNA contraseña común contra MUCHAS cuentas, para no activar el bloqueo por intentos fallidos. Protección real: contraseñas únicas y 2FA en cada cuenta.
Código malicioso dormido hasta que se cumple una condición que lo activa — muchas veces plantado por alguien con acceso legítimo. Protección real: revisar código de terceros y monitorear cambios no autorizados.